Wednesday, December 11, 2013

Una tradición muy alemana: el "Adventskalender"

El calendario de Adviento marca la época de preparación espiritual para la celebración del nacimiento de Cristo. Es una tradición de origen alemán, que comenzó allá por el siglo XIX aparentemente de la mano de la iglesia protestante para contar los días faltantes hasta la Navidad. 

El Adviento comienza formalmente cuatro domingos antes de la Navidad y la tradición dicta colocar una corona de ramas de pino (Corona de Adviento) y encender una vela cada uno de los domingos, la que se mantendrá encendida a lo largo de la semana. Al siguiente domingo, se encenderá otra vela más y así sucesivamente hasta llegar a la Navidad con cuatro velas encendidas. Según la tradición, cada vela representa una virtud que queremos mejorar antes de la segunda venida de Cristo. 

Postigos decorados en Giessen
No obstante, cuenta la leyenda que para facilitar el paso del tiempo de Adviento, algunas familias comenzaron a colocar imágenes religiosas, una cada día, desde el 1ro. de diciembre hasta la Nochebuena. Otra alternativa consistía en trazar con tiza 24 líneas en la pared o puerta para que los niños fueran borrando una cada día. Incluso llegaron a decorarse las ventanas de las iglesias y hoy en algunos lugares hasta se utilizan las ventanas de grandes edificios (¡imagínense que hacen falta 24!) como calendario de Adviento.

Adventskalender
De alguna manera, todo esto devino en el calendario de Adviento actual, que consiste en un cartón con imágenes navideñas y 24 puertitas numeradas (aunque no en orden) que se deben ir abriendo una por día. La gracia consiste en buscar la puertita correspondiente al día en que estamos y abrirla. Por ejemplo, el 1ro. de diciembre buscamos y abrimos la puerta nro. 1, el 2 la 2 y así sucesivamente. Y es aquí donde el calendario de Adviento adquiere un especial significado para mí pues, aunque yo no soy religiosa, el Adventskalender marca para mí esa época del año… en la que no parás de comer. ¿Por qué? 


Los chocolates que faltan
fueron comidos oportunamente.
Porque detrás de cada puertita hay un dulce o un pequeño chocolate. O sea, 24 golosinas antes de la Navidad.  

Pero esto no es todo. Para empeorar las cosas (y como si mi cumpleaños y fin de año no fueran ocasiones en las que uno suele comer más dulces de lo sanamente recomendable), el 6 de diciembre viene San Nicolás, que también nos trae golosinas!!!! Pero eso lo dejamos para otro día.






Ventanas decoradas en Gengenbach